
Mexico in Transition
Fall 2001México en una nuez
Carlos Monsiváis

¿Qué
es México? Para no leer una ficha del diccionario, y no precipitarme
en el abismo chovinista, respondo con impresiones. Entre otras posibilidades
interpretativas, México es:
* un haz de fuerzas y limitaciones simultáneas y el paisaje social,
económico, polÃtico y cultural que las unifica.
* una República gobernada durante 71 años por el mismo
partido que mantuvo su autoritarismo a través de logros y, desde
hace décadas, del derrumba manifiesto.
* la semidictadura de la corrupción que aún se mantiene
parcialmente.
* una nación cuya caracterÃstica básica es la desigualdad
extrema agudizada por la fertilidad demográfica.
* el hábito de la solidaridad entre las clases populares, disminuido
pero vivo.
* la práctica depredatoria que ignora los derechos de las generaciones
próximas y se especializa en el ecocidio (por ejemplo, la tala
de bosques y el desperdicio del agua).
* el desarrollo apuntalado por la movilidad social de amplios sectores
hasta fechas recientes (la década de 1980, la primera de las
Décadas Perdidas).
* el crecimiento privatizado al máximo por el neoliberalismo.
* un árbol totémico de mitologÃas contradictorias
y complementarias del guadalupanismo a las raÃces culturales
indÃgenas.
* la incapacidad estatal y social de retener a millones de personas
que emigran en pos de la utopÃa esencial: el trabajo que garantice
las oportunidades para la familia.
* la religiosidad popular que es la certidumbre del consuelo en la angustia,
que estalla en sacrificios y prácticas intolerantes, de una estética
conmovedora en torno a una virgen étnica.
* la historia de quebrantos y matanzas rituales de la oposición,
mezclada con avances lentos pero sostenidos del sentimiento democrático.
* la cultura popular jubilosa y doliente que viene de lo indÃgena,
atraviesa por la fermentación mestiza y conoce su auge en la
primera mitad del siglo XX.
* un siglo de americanización que obliga a la imitación,
suprime con frecuencia los desarrollos imaginativos, amplÃa la
tolerancia y encuentra en la observación vigilante de lo gringo
las clases de mucho de lo contemporáneo.
* la indefensión de Abajo ante la impunidad de Arriba y la incomprensión
de Arriba ante la sobrevivencia de Abajo.
* el aprendizaje forzado del individualismo que en algo compensa del
fracaso de los impulsos comunitarios, el recuerdo constante del sentimiento
comunitario ante los desastres del individualismo.
* el Partido Revolucionario institucional (PRI) que gobernó el
paÃs, creó las reglas de juego de la convivencia, permitió
avances y creación de infraestructuras, y para cuando se derrumbó
(2 de julio de 2000) ya habÃa gustado su eficacia, su poder de
convocatoria, su comprensión de lo nacional y su memoria histórica.
* el Partido Acción Nacional (PAN), sÃntesis adecuada
de la derecha mexicana con su intolerancia ante ?lo excéntrico?
y los derechos de las mujeres y los gays, su apego a la tradición
conservadora y su modernización por vÃa del neoliberalismo
en su definición salvaje.
* la izquierda, representada parcialmente por el Partido de la Revolución
Democrática (PRD), y por el conjunto de Organizaciones No gubernamentales
y movilizaciones de la sociedad civil, que es todo menos un conjunto
unificado. En la izquierda, a la que distingue su vocación de
lucha interna y condena del semejante, la caracteriza su don para levantar
movimientos de masas y dejar pronto que se desintegren por pleitos y
protagonismos.
* el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN)
que irrumpe el primero de enero de 1994, y ha mantenido desde entonces,
entre momentos de auge y etapas de invisibilidad o debilitamiento, una
presencia notable. Al EZLN y a su lÃder el subcomandante Marcos,
le debe México entre otras cosas la obligación del conocimiento
de la indÃgena y, en forma complementaria, el entender la profundidad
del racismo nacional.
* los grandes y muy frecuentes logros de la cultura nacional en literatura,
artes plásticas, cine, teatro, danza, arquitectura, etcétera,
de Nezahulacóyotl a López Velarde, de Alfonso Reyes a
Octavio Paz, de José MarÃa Velasco a Diego Rivera, de
Rufino Tamayo a Francisco Toledo, de Luis Barragán a Teodoro
González de León, de Emilio Fernández el Indio
a Alejandro González Iñárritu, de Dolores del RÃo
a MarÃa Félix.
* el 2 de julio de 2000, el dÃa que concluyó la hegemonÃa
del PRI y, por asà decirlo, el pueblo no sólo votó
por Vicente Fox, sino también, u de manera muy preponderante
se eligió a sà mismo.
* el oportunismo convertido en método y ley de la sobrevivencia.
* el relajo como el gran lazo social.
En 2001 el México conocido y memorizado y estudiado y mitificado
es por entero distinto del que todavÃa se evoca en novelas, discursos
polÃticos, creencias, telenovelas y pelÃculas. Es un México
cuyos cambios incesantes se vinculan nerviosa y enérgicamente
a la economÃa y la industria cultural de Norteamérica,
un México al mismo tiempo moderno en cuanto a las ambiciones
y el ritmo de las transformaciones, y premoderno en cuanto al reparto
equitativo de visiones contemporáneas del mundo. El tradicionalismo,
por tantos años eje de la vida social, gana las batallas de la
fachada de respetabilidad y pierde los combates de la definición
de la modernidad. Porque, y la pregunta es fundamental, ¿cómo
se globalizan las tradiciones y quién globaliza el pasado?
La pregunta no es candorosa. La moda/ el mandato/ la urgencia de la
globalización modifica a fondo la perspectiva nacional. Se han
roto ?se afirma en el discurso neoliberal? las barreras
del localismo, y se vive ya a velocidad planetaria. Abandonamos para
siempre el rancho, la vecindad, la autocomplacencia, la voz baja, la
timidez ante el mundo. Y de hecho, continúan los neoliberales,
estamos al bordo del Año Cero de nuestra época. Antes
se vivÃa para el consumo interno, y eso compensaba las deficiencias;
pero you can?t go home again, y debe continuar, el viaje hacia
lo desconocido que es, mientras no se aclara la situación, la
modernidad a la usanza norteamericana que ædisculpa triunfalistaæ
aplasta y resucita.
No es el Año Cero. Asà jamás sea satisfactoria
por entero, se cuenta con ventajas primordiales:
* el idioma español, aprendido en el momento de mayor poderÃo
de la lengua.
* la extraordinaria cultura hispánica.
* el desarrollo de la cultura latinoamericana.
* la cultura occidental, en versión al principio reverencial
y ahora ya integrada por diversas fusiones.
* el aprendizaje, iniciado a mitad del siglo XIX, de recursos y astucias
metropolitanos, asimilados desde la periferia.
* la decisión de continuar siendo una nación.
Carlos Monsiváis es escritor y periodista mexicano.